jueves, 28 de abril de 2011

Rimadero de Doña Ígnea


[ ... ] Y le dijo Dona Ígnea a su fiel Don caballero:
- No es mi presente suficiente para cumplir vuestro deseo? Pues la llama que os entrego es más sutil que un agujero..
Al oír esto esto el caballero, enojado y con recelo, contestó lo que aquí entrego:
- Me ofenden y entristecen las palabras que ahora oigo, pues el amor que por vos siento es sincero, no jolgorio. No dudéis del sentimiento ni de los versos que os ofrezco, son latientes las palabras que ahora por vos manifiesto:

"Luz de luna embellecida,
platina lumbre del gran cielo,
mirada celeste que me alumbra
en mi pálido arrepentimiento.

Muchas guerras he vivido,
muchas más veré, en efecto,
pues mi espada ya oxidada
vive triste, en cuerpo hambriento."

Al oír estas palabras, Doña Ígnea sollozó, deleitada por los versos que su amado allí entonó.
Es la historia de un romance, sucedió en el frío enero, dos personas que se amaron, consumando amor eterno.


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