jueves, 29 de noviembre de 2012

Río a contrarreloj


Es tan solo un espejismo,
un liviano movimiento,
la danza de las agujas
inspiradas por el viento.

¿Sientes que pasa la vida,
mas no notas el tiempo?
¿No es la llama que consume
los prados de tus adentros?

Presta entonces atención,
observando el cielo argento,
las estrellas que te enseñan
el placer del pensamiento.

No hay nada monocolor,
ni por blanco ni por negro,
la infinita tesitura,
de un gris rico en sentimiento.




Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/hernanpc

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Arquitectura compuesta

Pelirroja su melena,
esmeralda en su mirar,
me mira cual pistolera,
me cautiva con su andar.

El estreno de su obra,
de sus ojos al fijar,
esperando la respuesta
de preguntas sin final.

Cuando observa distraída
como cae la eternidad,
crea vientos de tormenta,
que destruyen mi pensar.

Y si creo estar a salvo
en su vientre maternal
me maltrata con su rima,
teje versos cual sedal. 

Cuando siente que la observo,
aparenta soledad,
las persianas de un susurro
que le encanta interpretar.

No necesita cortinas,
ni de espejos en que ahogar,
su perfecta arquitectura,
su belleza sin igual.


Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/hernanpc










martes, 27 de noviembre de 2012

Alcanzar el horizonte

Alcanzar el horizonte
no fue nunca tan real,
utopías perseguidas
bajo un manto de verdad.

Es un fin que no se acerca,
cualquier brillo del mirar
que te otorga la receta
de entender, querer y amar.

Los caminos que se abren
otras puertas cerrarán,
los sonidos de trompetas
guían nuestro caminar.

¿Y si el cielo no se abriera
cuando las tropas llegar?
¿El girar y dar la vuelta
entra dentro de este plan?

Nunca más, amigo mio -
respondió su general.
Un camino que es andado,
ya no tiene marcha atrás.


http://www.flickr.com/photos/hernanpc

lunes, 26 de noviembre de 2012

Delirios de una cafetera olvidada

Tiempo hacía que no sentía el frío en la cara. Aposentado en su silla se sentía como un gran señor, elegante, despistado, apreciando el espectáculo que la calle le ofrecía.
La edad no le preocupaba, al contrario, se sentía un sabio entre sabios, agradecido por las experiencias que lo habían modelado.
Un café bien caliente. El vapor que exhalaba difuminaba su rostro ante los transeúntes, como una fina neblina. 

"La gente de hoy en día vive demasiado deprisa"

Era algo que pensaba con frecuencia, solo hacía falta sentarse a observar. La edad te otorga una perspectiva más amplia, pese a que muchas veces se vea salpicada por atisbos de locura. Pero, ¿que es la vida sino una locura? Todo punto de vista es inerte a la persona, cada persona es un mundo, y cada mundo está compuesto de millones de pequeños detalles. Desde luego, es una locura.

La tarde caía rojiza, pronto anochecería. Las finas nubes que se dibujaban en el horizonte le indicaban la llegada de los vientos del norte, algo que, por supuesto, casi nadie sabía ya. Con un pequeño esfuerzo se levantó de su trono, revolvió el bolsillo y dejó unas cuantas monedas sobre la mesa.
A su lado una mujer, aparentemente perdida en sus pensamientos, alzó la mirada hacía él. Solo hubo un intercambio de tímidas sonrisas. Satisfecho emprendió el camino a casa. 

"Quizá aun haya esperanza".



Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/hernanpc/8212780377/in/photostream

martes, 20 de noviembre de 2012

Prefacio

Una mañana fría como otra cualquiera. La estación, llena para variar, respiraba un aire demasiado cargado para esa época del año, pues en invierno, la sensación de agobio no le resultaba tan insoportable como el resto del año. Era quizá el aire frío o quizá, simplemente,un estado de animo, pero después de la estación otoñal su consciencia le daba un respiro, después del interminable año de estrés y preocupaciones. Había llegado a pensar que rozaba la locura, pero siempre se escudaba en que, de no estar cuerdo, ni el mismo lo sabría.
Aquel resultó ser un año extraño, pese a la incertidumbre del mundo en el que vivía, algo ajeno a su conocimiento le inquietaba, el murmuro de un voz sin nombre que le inspiraba tiempos de cambio.

La gente, como cada mañana, caminaba a su alrededor sin prestar más atención que en sí mismos. Bullicio, mal olor y soledad, se sentía extrañamente solo entre cientos de personas.
Se sentó en un banco y comenzó a leer las noticias del día. Últimamente la prensa ofrecía pocas alegrías, a excepción del triunfo de algún equipo de fútbol, como la anestesia que se administra a los caballos después de una dura carrera.

Levantó la cabeza, miro a su alrededor, observando los rostros de todo aquel que pasaba. Nadie, absolutamente nadie, ofrecía un mirada digna de su nombre. Rostros cansados, aburridos o desilusionados, ni siquiera los pocos niños que a esas horas se veían irradiaban la luz en la mirada. Sin más, un idea clara y concisa recorrió su mente, un pensamiento que, aunque siempre había estado presente, nunca había centrado su atención. 

Aquel no era el lugar donde quería vivir.



Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/hernanpc

martes, 13 de noviembre de 2012

Vida

Solo se trata de subir al tren, contemplar el paisaje e ir parando estación a estación. Habrán tramos mejores, otros en los que el paisaje no será de tu agrado, y algunos pocos que te dejarán con un recuerdo inolvidable.

La compañía es importante, pues un viaje necesita de conversación, alguien para comentar las anécdotas, experiencias, impresiones y opiniones. Aunque no todo son ventajas, siempre puede tocarte un compañero no deseado, pero tranquilos, en la mayoría de los casos bajarán en la siguiente parada.

El destino? Tu eres libre de escoger la dirección, nadie más que tú elige donde quieres terminar el viaje.
Encontrarás estaciones en las gustes quedarte un tiempo y otras en las que ni siquiera bajarás del tren pero, amigo mio, de esto se trata.

Simplemente, la vida.



sábado, 10 de noviembre de 2012

Retorno


Venimos de la tormenta,
nuestra entrega está en el mar,
versos, rimas y poetas
guían nuestro caminar.

Horizontes traspasados,
¿Será este su final?
No necesita de un barco,
ni de un faro al que mirar.

Las mareas, como el viento
son difícil de esquivar,
mas no teme al naufragio,
el que no tiene a quien amar.




Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/hernanpc/