domingo, 30 de diciembre de 2012

La luz de Neruda

Una vida dedicada a la esencia,
afrontando sin miedo la duda,
escribe versos y poemas,
inspirado en la luz de Neruda.

Buscaba en la vida la rima,
que marcase su fiel partitura,
su musa inspira la letra,
con padre el papel y la pluma.

Destilaba color inocencia,
por la noche buscaba en la Luna,
destellos de música argenta,
la luz que en su mente figura.


Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/hernanpc

martes, 25 de diciembre de 2012

El árbol de la vida

Raíces que marcan origen,
de aquello que fuiste una vez,
la base arraigada en el nombre,
aventura iniciada al nacer.

El tronco te enseñó la esencia,
a elevarte sin miedo a crecer,
marcando en tu rostro,corteza,
recordando quien fuiste una vez.

La estela del viento que mueve,
las hojas de tu florecer,
vivencias son rastro de vida,
que fluyen hacia la vejez.

Camina pues no eres un árbol,
no eches raíces sin ver,
el mundo que se abre mostrando
los pastos de luz y querer.


domingo, 23 de diciembre de 2012

Vuelos matutinos

Caminaba distraída,
sobre un muro de hormigón,
buscando en aquellos pastos,
el manjar del corazón.

Extraviada, no perdida,
meditaba sobre el ser,
su misión en esta vida,
un destino al cual vencer.

Veía en la despedida
una puerta a superar,
la amistad y confianza
que consigo ha de llevar.

En sus vuelos matutinos,
perfilaba cual pincel,
trazos de cielo infinito,
intentando no caer.

Alguna vez arrepentida
por cegarse en el placer,
de pensar en ser un hombre:
siente para poder ser.

Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/hernanpc

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Cafetera y humo

Cafetera y humo denso,
no necesitamos más,
narraciones del pasado,
compartiendo chispa y gas.

Unas risas insonoras,
recordando aquel final,
mi partida, y la esperanza,
de algún día regresar.

Siempre fuimos dos extraños,
batallando en alta mar,
marineros extraviados,
siguiendo la luz lunar.

Me perdí en extrañas tierras,
mas no pude encontrar,
aquel mapa que marcase
un destino al cual llegar.

Con los años he encontrado,
una simple solución:
no persigas a un pasado,
busca nueva dirección!

Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/hernanpc





martes, 18 de diciembre de 2012

Plasmando los vientos

Creaba delicias de música y canto,
oraba a los soles por poder cantar,
el grito del cual resurgió el libertario
blandiendo la espada que abriera la mar.

Su pluma plasmaba las notas del viento, 
esbozando la idea de la libertad,
surcaba los mares de su pensamiento
en busca de muros para derrumbar.

Consciente, no en vano, de su privilegio,
la pluma y la vida ha de sacrificar,
por ver renacer de la sangre y los muertos,
las hordas de un pueblo queriendo avanzar.

Marcaba el camino de aquel contingente, 
sin miedo mandaba a sus hombres matar,
a todos aquellos que un día quisieron
acortar la soga, por ellos no hay paz.

Hicieron del mundo un lugar de ensueño,
sin guerras ni estafas, tan solo bondad,
la bandera blanca ondea en el viento,
ni ley ni países, es la humanidad.

Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/hernanpc





lunes, 17 de diciembre de 2012

Azul sinceridad.

Separando los cantares,
¿y que importa el que dirán?
No más besos de portales,
que la luz se apaga ya.

¿Los extraños en los bares?
Siempre supe que es verdad,
que en periodos otoñales
una herida escuece más.


¿Y si fuera yo un farsante?
Me dirías la verdad,
pues no hablan nunca en balde
la mirada ni la edad.


Estropean cada asalto
sus destellos a esquivar,
no quisiera yo atraparme
de su azul sinceridad.

¿Y si solo su mirada,
arrojara luz al mar?
¿No son cálidos los vientos
que arrastran la tempestad?

Nunca obtuve una respuesta,
mas tan solo un dulce andar,
caminando no contesta,
¿debería pues marchar?


Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/hernanpc

domingo, 16 de diciembre de 2012

Dúo respeto.


Entendían su existencia 
como el breve respirar,
muy superflua y escueta
siempre dentro de un disfraz.

Entonaban la palabra,
versos, rimas y demás,
siempre un as bajo la manga
para huir sin escapar.

Era un dúo de respeto,
pues su arte era tal
que encendía sin mechero
toda llama al escuchar.




Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/hernanpc

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Frío otoño estival


Nacía cada mediodía,
cual Luna del oscurecer,
argentos destellos de noche,
no sabe que quiere entender.


Veía en el Sol de la tarde,
igual que en el amanecer,
vestigios de todas las noches
que pierde sin poder vencer.

Pensaba que el mundo cambiaba,
creía que todo es real,
que el Sol perseguía a la Luna,
sin nunca encontrar el final.

Soñaba en los días de invierno,
con la larga noche estival,
sentir en el pelo y su rostro
la cálida luz invernal.

Moría sin pena ni gloria,
esclava de un despertar
que ofrece sueños en memoria
de aquel, al que no supo amar.

Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/vidadesdoblada

lunes, 10 de diciembre de 2012

Lo que esconde tu disfraz


"Muy coqueta y retocada, intentando aparentar, una cara transformada, cual careta de disfraz"

Como todas las mañanas, observaba amanecer ya en la calle. La vida del artista es dura y no se podía permitir perder su lugar en la rambla.

Abundante maquillaje, un ropaje extravagante y unos zapatos que hiciesen gala de su nombre. Siendo un actor de la calle requería que su apariencia llamara la atención. La gente en general ni si quiera se detenía a observar su trabajo, mas siempre sonsacaba alguna sonrisa infantil a los niños que paseaban.

Aun no era hora punta, por lo que empezó con un número sencillo. Llevaba años repitiendo la escena de la pared invisible, pero aun así siempre conseguía sorprender a alguien que, ensimismado, lo agradecía con algunas monedas. No era un trabajo bien remunerado, pero la satisfacción personal que obtenía era suficiente. Como artista había renunciado a un modo de vida predeterminado, su oficina era la calle y su uniforme variaba cada día de la semana.

Después de acabar el primer número algo le llamó la atención. Una chica joven, debía rondar los veinte, pasó frente a él anonada por la música de sus auriculares. Se trataba de un perfecto prototipo: peinada como marcaban las tendencias de moda, sombra de ojos, pintalabios, maquillaje en los pómulos y un atuendo característico. No podía enumerar cuantas jóvenes de similar edad había visto vestidas casi de la misma forma. Pesé a que era una mujer de buen ver no le resultó atractiva. Escondía su verdadero rostro tras un lienzo de maquillaje y la ropa solo denotaba una clara tendencia a la egolatría que incluso llegó a molestarle.

Siguió con la función. Está vez escenificó un baile, junto con aquella mujer invisible con la que tantas noches había soñado. Nadie podía verla pero su rostro palpitaba claro y lúcido en su mente. El espectáculo de música insonora fue agradecido con unas pocas monedas más. 
Agotado decidió posponer su balada un tiempo, aun era invierno y unos minutos bajo el abrigo le ayudarían a recuperar la temperatura.


Otra mujer se cruzó con su mirada. Nada tenía que ver con la anterior. Su rostro, libre de antifaz, inspiraba fuerza y confianza. Caminaba bien recta, con la mirada puesta en el horizonte, escondiendo una leve sonrisa en los labios.  El pelo le caía por los hombros y parte del rostro, difuminando una mirada risueña de curiosidad y simpatía. Bajo su abrigo las ropas que vestía se le antojaron como normales, no parecía que le preocuparan mucho, aunque tampoco le parecieron estrafalarias. Tanta naturalidad le conmovió. Era una persona bella de verdad. Quizá el hecho de ser mujer le inspiró más atractivo, pero no se trataba de algo físico.

Su trabajo le obligaba a esconderse bajo disfraces,  a ocultar la realidad existente tras ellos. Él era una persona corriente pero durante la función debía interpretar y escenificar otra cosa, gajes del oficio. Su belleza se escondía en el interior. Una forma de hablar, de gesticular, de mirar o de acariciar, y era eso lo que él buscaba.

Volvió en si mismo y reaccionó. Ya había descansado suficiente. Guardó el abrigo en la mágica caja del mimo y reemprendió el espectáculo.

Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/hernanpc

domingo, 9 de diciembre de 2012

Lucha en verso

Mirando lo que rodea,
la estructura de tu ser,
siendo opresor y esclavo
de escribir en un papel.

Estructuras en metáfora
versos de la desazón,
lapiceros que danzando
marchitan el corazón.

Dulces estrofas esbeltas,
mares de la sinrazón,
me pregunto caminando:
¿será en esta dirección?

Sintiendo que es el camino,
que guía en este andar,
párrafos que son amigos
en las noches que olvidar.





Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/hernanpc/

lunes, 3 de diciembre de 2012

Silencio y libertad.

Silencio y libertad, no anhelaba nada más, el calor de los reencuentros, aunque sepa que es fugaz.

Acostumbraba a pasar las tardes de verano en el prado. El color ocre de los campos le inspiraba no solo tranquilidad, también un cálido sentimiento familiar. Eran las tierras que lo vieron crecer, y aunque ya no pasaba mucho tiempo allí, le gustaba dejarse ver de vez en cuando.

Aquella tarde no era diferente. El Sol caía lentamente, arrastrando el manto celeste que acompaña la noche. Bajo él, la llanura de trigo y cebada, que alimentaba las granjas de los incansables agricultores. Siempre había admirado a esa gente. Aunque sus manos agrietadas y enquistadas dibujaban una vida de trabajo, su rostro inspiraba tranquilidad y felicidad, algo poco común en el lugar donde vivía.

Un joven corcel pasturaba en la espesura, despreocupado, iluminado por los últimos atisbos de luz que el día ofrecía. Envidiaba la existencia del animal. No encontraba ninguna representación tan sincera de libertad como aquella.
Mientras prendía un cigarrillo el joven potro se tendió sobre la espiga. Tras revolverse unos segundos quedó postrado en el suelo, observando, como si meditará sobre aquello que le rodeaba.
Levantó la mirada al al cielo, pronto anochecería. Contempló unos segundos más el paisaje y emprendió el camino al coche. 

- Quizá vuelva mañana.

Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/vidadesdoblada

domingo, 2 de diciembre de 2012

Roja

Creía que el mundo vería en su pelo,
el fuego que sienten aquellos que ven
derramar la sangre de los pistoleros,
que luchan sin miedo a poder caer.

Los ojos tan negros mostraban el velo,
de un pueblo cansado poniéndose en pie,
mirando hacia el cielo, sin sentirse muertos,
alzando las armas, vivir es vencer.

Su pelo y sus ojos eran el reflejo,
mezclaban la rabia y el amanecer,
del hombre cansado que sale corriendo
buscando el camino del rojo placer.

La sangre y la lucha mancharon su rostro,
pues nunca ha habido más brava mujer,
la estela del pelo marcaba el camino,
sus ojos, luceros, nos guían sin fe.



Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/vidadesdoblada