domingo, 2 de diciembre de 2012

Roja

Creía que el mundo vería en su pelo,
el fuego que sienten aquellos que ven
derramar la sangre de los pistoleros,
que luchan sin miedo a poder caer.

Los ojos tan negros mostraban el velo,
de un pueblo cansado poniéndose en pie,
mirando hacia el cielo, sin sentirse muertos,
alzando las armas, vivir es vencer.

Su pelo y sus ojos eran el reflejo,
mezclaban la rabia y el amanecer,
del hombre cansado que sale corriendo
buscando el camino del rojo placer.

La sangre y la lucha mancharon su rostro,
pues nunca ha habido más brava mujer,
la estela del pelo marcaba el camino,
sus ojos, luceros, nos guían sin fe.



Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/vidadesdoblada

3 comentarios:

  1. Hola soy la chica del flickr, preciosa la entrada, buenas comparaciones para los tiempos que vivimos ;)

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    1. Me alegro de que te guste. He tenido buen material de inspiración!

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  2. Acabo de descubrir este poema, qué maravilla. El pelo rojo tiene algo inexplicable, a mí también me inspira en muchas composiciones.

    ¡Un saludo, compañero!

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