jueves, 7 de marzo de 2013

La revolución de las ideas


Es cierto que vivimos una crisis financiera, causante de desgracias personales y colectivas, pero es peligroso caer en la tentación de ver en esto un simple problema sistemático. Caemos en error, en especial las nuevas generaciones, de anclarnos en ideologías o maneras de pensar ya creadas, obsoletas a los tiempos que nos ha tocado vivir, de la misma manera que se intenta, sin éxito, mantener con vida un presente que tiene los días contados.

 Asociamos la revolución a la lucha contra las injusticias, y perpetuamos nuestros actos con lecciones de un pasado que no es el nuestro. Necesitamos nuevas ideas, nuevas maneras de ver y entender el mundo, sin recurrir a los tópicos habituales, es aquí donde nace la verdadera revolución.   
Recae en nuestra generación la responsabilidad de regenerar el pensamiento, de revolucionar las ideas y de moldear un nuevo mundo. Educados para ignorar, debemos romper murallas psicológicas impuestas, arduo trabajo en estos días, mas, si lo conseguimos, un nuevo horizonte se abrirá.

Tampoco hay que tornarse en una actitud pesimista. Una idea, por muy simple que pueda resultarnos, puede revolucionar el futuro de historia. Compartamos, discutamos y entablemos debate! Puede que un solo individuo no tenga demasiada capacidad de incidencia, pero la suma de muchos tiene un poder que aun no se ha presentado. En todos los países, en todas las culturas del mundo, a lo largo de la historia han aparecido personajes que a partir de un chispa de brillantez generaron movimientos que hoy son estudiados en todas las universidad del planeta. La revolución del cristianismo y del islam; la revolución de la imprenta, de la ilustración y del renacimiento; la revolución de Marxs, Engels y Bakunin; la revolución de Einstein, de la electricidad, del teléfono y de internet. Personajes o ingenios, todos modificaron drásticamente el entorno y los modos de vida.

No soy ningún visionario, ni tengo la llave mágica para deshacer este entuerto, pero una cosa sí que tengo clara, el mundo, ahora más que nunca, necesita una revolución, silenciosa, seguramente oculta y embrionaria ya en algún lugar: La revolución de las ideas.

5 comentarios:

  1. Sé que se aparta un poco de mi tónica habitual, pero creo que es una reflexión que todos deberíamos hacer.

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  2. Alex, comparto cada una de las palabras de esta reflexión. La lectura que ejercito últimamente y la situación del momento me llevan a pensar de la misma manera. Es una pena que gente de nuestra generación, y lo que es peor, los aún más jóvenes, se estén acomodando en un gregarismo humillante, engañados en su propia creencia de libertad. La educación, el anhelo por conocer y formar criterio propio han de reconquistar terreno perdido, y ganar el que nunca tuvieron. Y la Poesía ha de servir al fin de incentivar este anhelo. Como dijo el gran Miguel Hernández: "los poetas somos viento del pueblo".

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    1. Me alegro de que pienses igual, y estoy muy de acuerdo con tu reflexión sobre la poesía, aunque cueste introducirla! Como bien has dicho, la educación es la base de todo, y si no empezamos a cambiar eso, difícilmente podremos avanzar.

      Un abrazo!

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  3. Me parece interesante lo que dices Alex! Lo pasaremos mal pero es una oportunidad para cambiar de visión y regenerar el aire que ya está contaminado. Creo que la mayoría compartimos lo que dices y queremos creer en la lucha para un futuro mejor... Pero nunca fue fácil aplicar la teoría a la práctica. Tendremos que ver que sale de esta revolución de ideas!

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    1. Creo que primero tenemos que intentar cambiarnos a nosotros y nuestra manera de pensar y actuar, y después intentar hacerlo a mayor escala, no se puede empezar una casa por el tejado! Un abrazo Idoia!

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