lunes, 4 de marzo de 2013

Un disparo y un adiós

Rento en cada despedida,
un disparo y un adiós,
lagrimas siempre a medida
del que actúa en la función.

Muecas de dolor y rabia,
te hacen ser el trovador
de las rimas asonantes
que inspiran versos de amor.

Morir en la despedida,
vivir en la sinrazón,
nacen palabras que dictan,
ilusión un tanto atroz.

Olores de los mil tactos,
besos para escarmentar,
copas llenas de agua y vida,
un teatro en que actuar.

Aprendí con cada día,
olvidando el desamor,
espejismos de saliva,
tus caricias sin sabor.

Nunca huyas del pasado,
sin saber la dirección,
pues correr con viento extraño
te arrastra a un lugar peor.

Redimí todos mis actos,
y después miré hacia atrás,
sin complejos, sin atajos,
nunca más quise olvidar.

Fotografía por: http://www.flickr.com/photos/hernanpc





1 comentario:

  1. "Muecas de dolor y rabia,
    te hacen ser el trovador
    de las rimas asonantes
    que inspiran versos de amor"

    ¡Parece que habla de mí! En serio, gran poema, cada uno es mejor que el anterior... ¡Buen trabajo!

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