jueves, 29 de enero de 2015

Sin necesidad del Sol

La mirada está empañada
por las gotas de sudor,
no se oye ningún sonido,
muerta está la habitación.

Son los ríos de inocencia,
lo que quebraron su voz,
lirios rojos y amarillos,
lazos de la estrecha unión.

Y aunque todo en esta vida
forme parte del amor,
no perseguirá la metas
del que se cree vencedor.

Su dolor solo es consuelo,
cuando veo el esplendor
de los días que amanecen
sin necesidad del Sol.



Ya no hay tiempo,
no hay más besos,
ya no escucho su voz,
no hay ventanas
ni alegrías,
solo el tenue y triste canto 
de su olor sobre el colchón.

jueves, 22 de enero de 2015

Continuar, morir, soñar.

La luz de cualquier sueño,

como los besos de portal,

solo inspira al que es dueño

de su propia realidad.


Temor a los reproches,

intentar no destacar,

ser cualquiera en la avenida

que te cruzas al pasar;

reír en las despedidas,

no llorar sin un disfraz,

seguir

por donde los demás caminan,

continuar,

morir,

soñar.



Intentar ser bueno en vida,

no olvidar, ni recordar,

destilar luz y alegría,

no avanzar y protestar;

no malgastes tu saliva,

te dirán, pues no sabrán

que el camino se desvía

fugaz,

sutil,

audaz.


Ver escapar la vida,

intentar no hacer el mal,

conformarse con el día

que se ofrece al despertar.


Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/hernanpc

jueves, 15 de enero de 2015

Un hombre despreocupado

Contemplaba su pasado recordando con ternura,

las vivencias que forjaron cada arruga de su tez,

si lo observas solo existe la brillante alma desnuda,

de un hombre despreocupado meditando en su vejez.



No le importan los designios que le envía la fortuna,

ni los golpes recibidos que le hicieron aprender

el precio que tiene el tiempo de la tumba hasta la cuna,

los momentos de un vida plagada de insensatez.



Impregnó todos sus años con insaciable dulzura,

habitó terrenos yermos, usando pluma y pincel,

y ahora que sus pies no siembran el camino con más dudas,

solo le quedan inviernos que plasmar en el papel.


Raudos rasgos,

negras plumas,

un mundo en el que escoger

amores tenues

y partituras,

con las que al fin perecer.

Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/hernanpc/


miércoles, 14 de enero de 2015

Sí, debía ser aquella la receta.

"Dos rayos de sol, una gota de sangre y una profunda inspiración. Si, debía ser aquella la receta."



De nuevo aquel sonido, de nuevo aquella situación, como un bucle infinito del que no puedes, ni quieres, escapar, la radio anunciaba el nuevo día. Todo estaba preparado, pronto ocurriría, y debía estar atento, uno no siempre tiene uno la oportunidad de contemplar semejante espectáculo.

La habitación parecía la misma de siempre, si no fuera por la tonalidad que había cogido aquella mañana. La luz que entraba por los ventanales reflejaba sobre la pared, verde manzana, la silueta de dos gorriones posados en mi balcón. No parecían tener preocupaciones, simplemente cumplían su función el mundo, vivir. Mientras uno picoteaba la maceta de los lirios, el otro observaba curioso, a la espera, ladeando la cabeza, intentando asimilarlo. Era un comportamiento sencillo, natural: observar y aprender.


Tenue luz del medio día,
lunas al amanecer,
despertar que se anticipa
al brillante oscurecer.


Tras desgranar los pocos fragmentos de la noche anterior, miré a mi alrededor, y fui consciente del desorden que reinaba en la habitación. Libros. Libros desperdigados por doquier, junto a un sinfín de zapatos, adoquinaban el suelo. Un escritorio lleno de papeles, inservibles la mayoría, parecía estar custodiado por la silla llena de ropa, bajo la cual seguramente podría encontrar algún resto de tabaco. Si, tabaco, necesitaba relajarme, debía estar sereno y tranquilo cuando ocurriera, pues precisaba de toda mi atención.

Pese al desorden, el brillo del alba había creado la escena perfecta para la función. La luz que se filtraba por las cortinas dejaba a entrever el polvo flotando en el ambiente, a la vez que aportaba la cálida tonalidad de una tarde de verano.


Latencia mortecina,
suspiros de ansiedad,
comprender lo que es la vida,
exprimirla hasta explotar.


De repente ocurrió. Durante cuatro o cinco segundos todo pareció quedarse inmóvil . No había ruido de pájaros, de coches o ventiladores; no importaba el trabajo, la responsabilidad ni los estudios; no existían los países, las ciudades o los suburbios. Nada. Únicamente existía aquello, y el tiempo se había detenido, como una reverencia de respeto ante tal acontecimiento. Sabía que no duraría, sabía que en cuanto ocurriese desaparecería, quizá para no volver, pero era un precio justo, y estaba dispuesto a pagarlo.


Ella había despertado.

Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/hernanpc


martes, 13 de enero de 2015

Las vivencias de un charlatán

Discursos perdidos,

pantallas en libros,

mentes que destilan

sudor y alquitrán,

el tenue silbido

de un verso maldito,

solo es poesía

si te hace llorar.


El verde infinito,

que nace del mito,

narra las vivencias

de un charlatán,

que espera en su sitio,

buscando un principio

para rendir cuentas

con tu realidad.


Y entonces claudico,

camino hacia el nicho

de tus pensamientos

donde solo hay paz,

y miro tu ombligo,

tu calma, tus vicios,

me impregno de ellos

y empiezo a avanzar.


Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/vidadesdoblada


domingo, 11 de enero de 2015

Mundo al compás

¿Y si las vidas prohibidas

no encontraran perspectiva?

¿Morirían por un cielo 

que no pueden alcanzar?

¿Lucharían por un mundo

que no ofrece alternativa,

y que oculta el pensamiento

por miedo a la variedad?

¿Seguirían siendo verdes

aquellos pastos que destilan,

la expresión del firmamento

donde crearon su hogar?


Pasión latente,

visión perdida,

horas de sueño

azul cian,

mirar el cielo,

oler la brisa,

sentir que el mundo

vibra al compás.

sábado, 10 de enero de 2015

Tras el reencuentro

Nuestros sueños y universos

convergían en los templos,

de miradas mortecinas

buscando una realidad,

que esconder bajo las sabanas

del color de tu sonrisa

donde no existen los versos

ni sueños que abandonar.


La mirada cada día

encendía los fanales,

buscaba tras el reencuentro

mecheros con que incendiar

rojas lunas que iluminan

cualquier sombra y que nos digan,

como son los verdaderos

hombres que buscan piedad.


Después en la madrugada

marchitamos con las prisas

de aquellos que ven los cielos

sin tiempo de contemplar,

y buscamos recorridos

que enlazar con tenues brisas,

y que arrastren los recuerdos

que siempre quise olvidar.

Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/hernanpc

miércoles, 7 de enero de 2015

Viajes por terminar


Poesía como medio de salir de la rutina,

fantasía destilada tras paredes de humedad,

una sonrisa vacía que camina hacia la cima

de los montes de aguardiente tras noches en la ciudad.



Versos rotos sonriendo a la luz del desencuentro,

pisadas que están vacías, terrenos por explorar,

el amanecer que esconde el fulgor del nuevo día

solo muestra el horizonte del que no quiere mirar.


Risas blancas, 

muerte en vida,

viajes por terminar,

miradas tiernas, 

pasión lasciva,

un mundo por comenzar.



Correr el velo, 

vivir la vida,

ser la luz tras el cristal,

buscar destino,

plantar semilla,

y observar tras el umbral.