martes, 20 de octubre de 2015

Volver por ti


El discurso de tu pelo,
leve y frágil contoneo,
hace mella en mis adentros,
no consigo discernir
que me impulsa en este juego,
mas no importa, solo espero
a un destino que no entiendo,
a tu risa de jazmín.

Mover mares, o desiertos,
cruzar sierras, y senderos,
todo lo que nos separa,
tu fragancia al sonreir ,
mas insisto, te recuerdo,
lo que te repito en versos,
tatuado a mis espaldas:
voy a volver a por ti.

Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/hernanpc/

lunes, 19 de octubre de 2015

Déjame esta noche


Déjame esta noche soñar contigo,
que la luz de la mañana abra paso al rosedal,
que las ventanas abiertas sean tu boca al hablar,
que la el color de tus mejillas me deje sin respirar.

Déjame esta noche soñar contigo,
y que despierte sonriendo sin saber que va a pasar,
que sufra con el crespúsculo sin saber si volverás,
y que tu luz me ilumine con su insondable verdad.

Déjame esta noche soñar contigo,
solo un último destello para curar mi ansiedad,
solo un último momento para poderlo guardar,
solo para convencerme que quizá sí que es real.

Déjame esta noche soñar contigo.


_Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/hernanpc/


viernes, 9 de octubre de 2015

Elegir un nuevo rumbo

El discurso racional que se esconde en tus sentidos

no responde a los disignios de la vida, así que dilo:

que ya no tenemos miedo, que avanzamos convencidos

de que en el día presente ya no existirá el destino.


Que los pasos que nos guian por fuera de la vereda,

fueron siempre decisiones, firme sendero escogido,

que olvidamos el pasado, que avanzamos sin aliento

presos de las ilusiones que componen nuestros versos.


Y si llegara el momento de elegir de nuevo un rumbo,

no temblar ante lo externo que nos marca con su yugo,

ser fieles a nuestra esencia, predicar con lo antes dicho,

ser el viento que viajando nunca tiene un final fijo.

Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/vidadesdoblada

El momento del te quiero

La libreta estaba en blanco,
y los sueños aun intactos,
avanzamos persiguiendo
el rumbo de tristes cantos,
somos palabras plasmadas
en los folios sin aliento,
que inspiraron los recuerdos salidos de labios muertos.

El momento del te quiero,
un suspiro y un recuerdo,
perdernos por los caminos
que crearon nuestros besos;
es el Sol de madrugada
que amanece sonriendo
creando las ilusiones con las que escribimos versos.

Un cuadro gris estrellado,
dibuja el lienzo del cielo,
y se guía por los vientos
que hacen ondear tu pelo,
tus mejillas espigadas,
rien al verme despierto
aunque solo es un recuerdo de final un tanto incierto.


Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/vidadesdoblada

miércoles, 7 de octubre de 2015

Acto primero


La danza que marca el final del ocaso
dibuja en tu escena mi infame verdad:
soy preso en tus brazos, y vivo esperando
al público atento para comenzar.

Los actores listos en el escenario,
la música tenue ya empieza a sonar,
telón en tus labios, rojo pasionario,
se abre mostrando tus ojos de mar.

Y entonces comienza la danza sin canto:
caricias vetadas, besos al azar,
marcar tu escenario con mis frías manos
al compás del ritmo de tu respirar.

El sudario blanco se enreda en abrazos,
dos cuerpos unidos, bailando sin más,
implosión, sobresalto ,de pronto el aplauso
y la luz oscilante que anuncia el final.


martes, 6 de octubre de 2015

El canto de los desheredados


Vivimos siempre
bajo moldes devotos,
libretas grises que plasman los sueños rotos,
mas la agonía
del alma del poeta,
no reside bajo focos que alumbran sílabas muertas.

Plasmar la esencia,
la voluntad del otro,
ser esclavo del tintero y no dormir,
pues es el rojo
que corre en nuestras venas
el que marca el despertar de las palabras más intensas.

Somos la furia
de nuestros vendabales,
somos tierra, somos luz y somos aire,
somos el canto
de los desheredados,
somos la marca que señala a aquel que vive en el pecado. 


domingo, 4 de octubre de 2015

Tempos del tiempo


Vivos reflejos de tu amanecer desprendieron

fragancias tan puras que el viento no osaba mecer,

al compás de los versos que al fin marcaron nuestro tiempo,

al compás del deseo que el tiempo intentó perecer.


Tempo del tiempo que marca el ritmo en mis adentros,

luz matutina que explota en el amanacer

de los ojos que abrieron sus finas cortinas al viento,

de un soneto que nunca he podido querer entender.


Creaste el olor que perfuma el color de los cielos,

aislaste la fórmula para sustraer del papel

las historias que hicieron que todos creyeran en cuentos,

la esperanza de aquellos que nunca esperaron vencer.


Y haciendo recuento ya solo me quedan momentos,

fragancias guardadas en tarros del color de tu piel,

entre ellos componen la celda de mi pensamiento,

en cuya llave se lee: “Nunca existió el ayer”.