martes, 11 de abril de 2017

No me deis más de soñar

- No me deis más de soñar -

susurra un niño tras las rejas.


-No más heridas que olvidar -

dejan escrito las guerras.


- Volveremos a marchar -

me recuerdan mis pies,

pensando en ella.


Ella,

la más fría compañera de tiempos en donde hogueras

que no ardieron se apagaron,  

y aun así brillan estrellas,

marchitas luces del norte que nunca vieron la escena

del rojo de tu cabello,

corazones que aun esperan.

Ella.

Fotografía por: www.instagram.com/kissed.byfire




lunes, 10 de abril de 2017

Somos inconformistas

Soledad, la compañera,

abre los grifos del cielo que te quiero confesar

que somos inconformistas

y que el llanto de lo inocuo ya no nos hace dudar.

Amistad, perecedera,

¿dónde queda la verdad?

Muere triste, delicada,

maquillada con las formas de este mundo occidental.

Tempestad, mentes calladas,

llega el tiempo de marchar,

recoger las etiquetas

y no volver la vista atrás.

Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/hernanpc

lunes, 3 de abril de 2017

Las curvas que te componen

Miradas de un cielo incierto,
sobrepasan mis adentros,
no consigo ver la esencia
que escondes tras tu disfraz;
tormentas de un tiempo adverso,
enmudecen, así lo siento,
entre los labios sellados
que reflejan el cristal.

Labios carmesí sedientos
de respuestas que no encuentro,
siguiendo la tenue brisa
que dejas al caminar,
amanezco somnoliento,
buscándote en el rencuentro
de las curvas que componen
tu cuerpo bailando un vals.

El vals de los sentimientos,
de momentos, 
de recuerdos,
afiladas cicatrices que debo dejar atrás,
tus ojos marcan el tempo
de latidos inconexos,
lienzos en los que dibujo
tu tenue alma fugaz.

Fotografía por: https://www.facebook.com/instinctive.photograph/

www.instagram.com/kissed.byfire

lunes, 27 de marzo de 2017

Ducha de alcohol frío

Despierto gritando delirios que ya no molestan a nadie,

poemas en sueños que nunca podré terminar,

el viento levanta un aroma que augura el desastre,

el Sol tempranero no sabe cual es su lugar.

Busco estrellas y un consuelo en la nevera,

un tazón de mar caliente que me ayude a acompañar

los sonetos y las rimas que ahora esconden las promesas

que llenan los ceniceros de lo que ahora llamo hogar.

Una ducha de alcohol frío que reinicie mis latidos,

de fondo una tenue radio con complejo de pintor

describe las experiencias de cómo sentirse vivo

mientras miro mi reflejo en un espejo de sudor.
Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/hernanpc/






jueves, 23 de marzo de 2017

Partitura e instrumento

Tras el letargo de la conciencia, 

vuelve a aparecer.

Tras la despreocupación por lo banal, 

vuelve a surgir.

Extrae todas y cada una de las capas que componen tu realidad y,

¿qué queda?

Queda ella.

Prístina y cristalina como el primer día.

Ella, a través de la cual se transparentan todos tus miedos, temores y complejos.

Ella, única espada de luz para combatir tus demonios,

aquellos que crean tus tormentos y, a la vez,

 parte fundamental parala definición de tu ser.

Ella, calor de los mediodías de invierno, 

ella, consecuencia de un pasado que aun no entiendo;

ella, como causa y consecuencia de este encuentro,

ella, partitura e instrumento en este verso.


Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/hernanpc

domingo, 19 de marzo de 2017

Partitura de un recuerdo

La sangre, los recuerdos,

sentimientos inconexos,

la estructura de la rima,

versos de color añil;

partitura de un recuerdo,

rima frágil,

escarmiento,

ver porqué tú no estuviste,

mi obsesión por tu perfil.


Tus ojos mirando al cielo,

ser la guía en mis tormentos,

ojos verdes que predican

tu sonrisa de marfil;

bebo sin poner remedio

a esas noches donde intento

ordenar los pensamientos

donde no estás junto a mi.


Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/hernanpc


miércoles, 15 de marzo de 2017

Te pienso

Te pienso,

incluso en los momentos en que no mantengo al verso,

también en la adversidad  de tu pelo que a lo lejos

me insinúa que sus curvas nunca serán pa' este necio.

Te pienso,

incluso en las pesadillas donde reina el desconsuelo,

también donde los recuerdos forman parte de este velo

que me cubre la mirada cuando pienso que mi cielo

se derrumba a cada paso que me alejo de tus besos.

Te pienso,

y no reniego de un destino que no marca mi trayecto,

pues mis pasos, siempre firmes, avanzan hacia tu centro,

donde está mi corazón pidiendo aliento,

latiendo descoordinado,

buscando un final de cuento.

Te pienso.

Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/hernanpc/






Heraldos de nuestro tiempo

Éramos imparables.

Juntos sólo encontrábamos horizontes que atravesar, ninguna frontera se interponía  a nuestro paso. 
Creamos un movimiento de aquellos que apostaban por los sueños, por las ideas y los ideales, por todos aquellos que a lo largo de la historia habían marcado un antes y un después en el transcurrir de la vida humana.

Posiblemente nunca llegáramos a nada importante, pero la fuerza que nos transmitíamos los unos a los otros  era suficiente para derribar cualquier adversidad. Soñadores y vividores al mismo tiempo, grandes visionarios de nuestros días, inconformistas con un mundo que se empeñaba en teñir de gris la gran variedad de colores que estructuraba la realidad.

Derribamos castillos de intolerancia, murallas de injusticias y venganzas, que sólo alimentaban un odio irracional no concorde con la era del conocimiento que se predicaba desde el extrarradio mediático.

Cambiamos.

Desarrollamos armaduras contra el prejuicio, la ignorancia y el desquicio de ver el jardín del edén, tan al alcance de los hombres, convertido en un campo de batalla permanente, sólo por mantener unas convenciones sociales arcaicas basadas en falsas concepciones de la verdad y el honor. Nuestra grandeza residía en el inconformismo. Armados con la pluma y el lienzo sometíamos a todos los ejércitos que frenaban nuestro avance.

Fuimos heraldos de nuestro tiempo, grandes caballeros que al firmamento persiguieron sin descanso, por el simple hecho de seguir avanzando.
Éramos, y seguimos siendo uno, y el mundo lo sabía.

Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/hernanpc

domingo, 12 de marzo de 2017

Los putos poetas

Veladas canciones en noches de luna llena,

recuerdos de aquellos que nunca podré olvidar,

la paciencia de la espera, un momento que no llega,

madrugadas maquilladas con tequila en el desván.


El hollín de las aceras ya no entiende de rameras,

ni de los putos poetas que acuden a tu portal,

con un barato soneto que evoca tus primaveras

y esos ojos azulados hechos con agua de mar.


Hasta el Sol de primavera se oculta cuando despiertas,

asustado por los golpes que impones al caminar;

los bufones que predican: ¡Vaya mierda de existencia!,

caen al suelo deslumbrados por tu alma de cristal.


Es el fuego,

la latencia,

la estructura de tu pelo,

tu verdad al respirar;

es la llama,

tu presencia,

son los besos camuflados tras tus labios de alquitrán.


Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/hernanpc
















viernes, 10 de marzo de 2017

Valió la pena

Valió la pena sangrar,

por entender que el camino no lleva a ningún final,

por estar frente a la muerte sonriendo y no dudar,

para poder levantarme tras el golpe, una vez más.

Valió la pena seguir,

por los rocosos senderos que la vida me ofreció,

por plantar cara al destino y cambiar la dirección

de los vientos cuando estuve sin timón,

persiguiendo siempre un nuevo amanecer,

sin saber que las heridas

ya eran parte de mi piel.

Por ello:

Valdrá la pena morir

y sólo en el último instante volveré la vista atrás,

para entonces observar su atardecer,

el del un mundo que ya llega a su final,

construido con cimientos de papel,

pinceladas somnolientas,

sueños que ahora hay que olvidar,

blancas estrofas narradas en un lienzo de cristal.

Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/hernanpc

jueves, 9 de marzo de 2017

Decidimos marchar

Decidimos marchar  allí donde las puestas de Sol no carecían de sentido; allí donde los vientos de invierno no anunciaban que el otoño de la juventud marcaba el final de los sueños; allí donde el sentido de las palabras no lo definían diccionarios, sino emociones y sentimientos; allí donde la Luna, tan lejos y a la vez tan cerca de esta despreocupada humanidad, era inspiración para músicos y poetas que, entonando estrofas y sonetos, maquillaban el gris manto que cubre el mundo real con las sutiles apariencias.

Decidimos marchar por todas las aventuras no vividas; por todos los momentos de mecánica esclavitud que nos ataban a la seguridad de la rutina; por todos aquellos y aquellas que, engañados por los manuales sociales sobre convencionalismos, abandonaron los viajes a las estrellas, la persecución de Romeos y Julietas, la búsqueda de tesoros y princesas.

En vísperas de la madurez, decidimos marchar. No por perseguir fantasías de cuentos, sino  por continuar con la estela de aquellos locos inconformistas cuyos sueños guiaban ahora nuestros pasos, trazando mapas de ilusión y esperanza que nos acercaban a aquellos lugares del mundo que, aunque transitados a todas horas, escondían secretos solo visibles para unos pocos.


Pertenecíamos a un club selecto cuyas puertas siempre estuvieron  y estarán abiertas, pero que muy pocos han osado atravesar.  Nos llamaban soñadores, cuando el término más adecuado hubiera sido vividores, ya que nuestra elección había sido vivir, con plenitud, abrazando todos los minúsculos y finitos instantes que componen una vida, no fuera a ser que cuando estuviéramos por morir descubriéramos que no habíamos vivido. Nosotros habíamos construido nuestros propios sueños y ese era el combustible de nuestros motores. 


Fotografía por: https://www.flickr.com/photos/hernanpc